La casa en el agua

Soñé con una bicicleta de color naranja metálico, herrumbrada en el manubrio y de pedaleo chirriante. Se parecía mucho a la que mi abuelo usó antes de morir. La llevaba a todos lados; hacía los mandados, paseaba por la rambla y los días que yo estaba en la escuela, él pedaleaba con urgencia para jugar…

Un domingo cualquiera

La luz del día se desparrama sobre las sombras del cuarto. 06:08 de la mañana; la alarma no sonó.  Otra vez domingo. Me siento en el borde de la cama con la espalda encorvada. No puedo abrir los ojos, una blancura lechosa los domina impidiéndome ver formas definidas. Busco a tientas mis lentes; guardianes de…

Antes de desaparecer

Se sentó en el borde de la cama y apretó con su dedo índice y mayor sus ojos, buscando despertar, o quizás lamentándose por no continuar soñando. Apagó el despertador antes de que sonara, eran las 6:35 AM. Miró sobre su hombro derecho y vio entre sombras a su mujer. Pensó un segundo cuánto la…

Entretenimiento para adultos

«When we do fantasy, we must not lose sight of reality»…que palabras más o palabras menos, significa que para hacer fantasía, no tenemos que perder de vista la realidad. Quién lo dijo?…Walt Disney. A qué viene esto?…a lo siguiente: Mi señora tiene una niña de 6 años, que, como todo buen niño, le gustan las…

Un día de otoño

El tibio viento de otoño acompasaba a las hojas caídas en una danza hipnótica, él, abstraído, esperaba en la plaza, esperaba por ella, en el mismo banco que la había conocido 20 años atrás. La plaza había cambiado, y sin embargo la sentía tan suya, tan silenciosa e inmutable que aún podía ver a esa niña sentada…

Todo volvió a la normalidad…

Los rayos de sol comenzaron a filtrarse a través nubes grises que se negaban a disiparse, él cerró sus ojos e inclinó levemente la cabeza abriendo los brazos a la altura de los hombros dirigiendo sus palmas hacia el astro rey. Por unos segundos se dejó abrazar por esa eterna luz, adorándola, rejuveneciéndose, estaba de nuevo libre, por…

Casi 27

A todos los que nos gusta la música anhelamos callados morir a los 27 añitos de una sobredosis, creo que en eso podemos coincidir. Lo triste es que después llegan los 28, y empezás a estudiar, trabajar o no sé, y como que se te va pasando. A mí, a mí me dio por la…